En un alerta crítica para conductores, Stellantis ha anunciado que más de 225.000 automóviles de marcas como Chrysler, Dodge, Jeep y Ram están bajo una advertencia oficial: «no conduzcas» debido a airbags Takata defectuosos. Este aviso, emitido por la empresa matriz de estas marcas, afecta a vehículos producidos entre 2006 y 2014 que aún tienen airbags Takata no reparados.
La alerta «no conduzca» es una medida preventiva urgente, ya que los airbags Takata defectuosos pueden explotar en medio de una colisión, generando riesgos significativos para los ocupantes del vehículo. Según el informe de Stellantis, estos airbags tienen un defecto en su mecanismo de despliegue, lo que puede provocar que el aire se libere de manera incontrolada durante una emergencia.
El problema, relacionado con el fabricante japonés Takata, ha sido identificado en múltiples modelos de vehículos. Estos airbags, comúnmente utilizados en las últimas décadas, están diseñados para desplegarse rápidamente en caso de impacto, pero en este caso, el sistema falla al no desplegarse adecuadamente, lo que puede resultar en una explosión peligrosa.
La empresa Stellantis, que controla la producción de estos modelos, ha explicado que el riesgo principal es que los airbags defectuosos pueden causar daños en el sistema de seguridad del vehículo, incluyendo el daño a los sistemas eléctricos y la posibilidad de que el aire se libere en exceso durante una colisión. Esto podría aumentar el riesgo de lesiones graves o incluso muertes por la liberación incontrolada de gas.
El aviso «no conduzca» se aplica específicamente a vehículos que todavía tienen los airbags Takata en funcionamiento sin reparación. Los dueños de estos automóviles deben contactar inmediatamente a Stellantis para obtener una reparación segura y evitar cualquier riesgo potencial.
El problema de los airbags Takata se ha vuelto un tema global, afectando a millones de vehículos en todo el mundo. En Estados Unidos, el gobierno ha establecido un sistema para que los dueños de vehículos con este problema sepan de forma inmediata, pero en la mayoría de los casos, los dueños no tienen acceso a información específica sobre el estado de sus airbags.
El gobierno estadounidense ha recomendado que los dueños de estos vehículos, especialmente aquellos que viajan en áreas con alta actividad vial, eviten cualquier movimiento que pueda desencadenar la explosión del airbag. Esto incluye evitar el uso de estos vehículos en situaciones donde se necesita una respuesta rápida, como en caso de emergencia.
Los dueños afectados deben estar atentos a las señales de alerta y seguir las instrucciones de Stellantis para evitar riesgos. Este problema representa uno de los casos más serios en la historia de seguridad vehicular, y es un ejemplo de cómo los sistemas de seguridad en automóviles pueden fallar en condiciones extremas.