Este jueves, un fuerte y extenso sismo con epicentro en la región de Coquimbo, en el norte de Chile, provocó un impacto significativo en las provincias de Mendoza y San Juan en Argentina. Según el Centro Sismológico Nacional de la Universidad de Chile, el evento tuvo una magnitud de 6,1 en la escala de Richter y una profundidad de 54 kilómetros, ocurriendo a las 10:34 de la mañana. El sismo se prolongó durante 50 segundos, generando una onda sísmica que recorrió más de 1.000 kilómetros.
Los efectos en Mendoza y San Juan fueron notables. En San Juan, el fenómeno fue detectado por el sistema de alertas de Google para dispositivos con Android, lo que generó alertas automáticas en más de 200.000 dispositivos. En Mendoza, se reportaron evacuaciones en zonas vulnerables, como el centro de la ciudad y áreas cercanas a la costa, debido a la intensidad del movimiento telúrico. Los habitantes destacaron la rapidez con la que el sismo se volvió perceptible en las áreas australes de ambas provincias.
La situación fue especialmente crítica en la región de Mendoza, donde el temblor provocó que varias escuelas y edificios en el centro de la ciudad iniciaran evacuaciones preventivas. Algunos habitantes recuerdan que el movimiento fue tan intenso que se percibió en espacios incluso en la superficie de las calles y en el interior de los edificios. Los registros en el municipio de Mendoza indican que la mayor parte de las afectaciones se concentraron en zonas de alta densidad poblacional y en áreas urbanizadas.
El sismo no causó daños estructurales significativos en las áreas afectadas. Sin embargo, el impacto en términos de la percepción y el alarma generada en las comunidades fue considerable. En San Juan, el sistema de alertas por celular se activó automáticamente, alertando a millones de usuarios que tenían dispositivos con Android. Este sistema, que es parte de la infraestructura nacional de alertas tempranas, demostró su eficacia en la detección y comunicación de eventos sísmicos.
El fenómeno también tuvo un efecto en la actividad económica de las regiones, con algunas empresas en San Juan y Mendoza reportando interrupciones en sus operaciones. Los comercios en el centro de San Juan y en las zonas industriales de Mendoza indican que el movimiento sísmico provocó un aumento en las ventas de productos de emergencia, como alimentos y agua. En algunos casos, se observó que los comercios se abrieron antes de la hora habitual para atender a los afectados.
Analíticamente, el sismo representa un caso de cómo el movimiento telúrico en zonas cercanas a la frontera internacional puede afectar a regiones en las que el suelo es más frágil. Los expertos en sismología explican que la distancia y la profundidad del epicentro en el norte de Chile son factores clave en la propagación del fenómeno a regiones australes de Argentina.
Las autoridades locales en Mendoza y